La vida del cristiano es una carrera, en la cual debe correr y perseverar si quiere obtener el premio. No basta con profesar el cristianismo, sino que debemos correr bien, viviendo de acuerdo con esa profesión. Muchos que comienzan bien en la religión son estorbados en su progreso, o se desvían del camino. A quienes empiezan a apartarse del camino o a cansarse en él, les corresponde indagar seriamente qué es lo que los estorba. La opinión o persuasión, Gálatas 5:8, era, sin duda, la de mezclar las obras de la ley con la fe en Cristo para la justificación. El apóstol los deja a ellos juzgar de dónde debía provenir, pero muestra suficientemente que no podía deberse sino a Satanás. Es peligroso que las iglesias cristianas alienten a quienes siguen, y especialmente a quienes difunden, errores destructivos. Y al reprender el pecado y el error, siempre debemos distinguir entre los líderes y los seguidores. Los judíos se ofendían porque se predicaba a Cristo como la única salvación para los pecadores. Si Pablo y otros hubieran admitido que la observancia de la ley de Moisés debía unirse a la fe en Cristo como necesaria para la salvación, entonces los creyentes podrían haber evitado muchos de los sufrimientos que padecieron. Los primeros comienzos de esa levadura deberían ser combatidos. Y ciertamente, los que persisten en perturbar la iglesia de Cristo tendrán que llevar su juicio.
Para cuidarse de indulgir un temperamento pecaminoso (
Fuente y atribución
Autor original: Religious Tract Society
Título original: Devotional and Practical Commentary — Galatians 5:7-12
Fuente original: Grace Gems
Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de Religious Tract Society, publicado originalmente en Grace Gems.