Mañana y noche

Correr por el camino llano de la fe

No basta con correr de prisa; el camino que elegimos importa. El camino de la fe en Cristo es llano, agradable y seguro para el pecador.

Correr no lo es todo; hay mucho en el camino que escogemos. Un pie veloz que corre cuesta arriba no seguirá el ritmo de un caminante más lento sobre terreno llano. ¿Cómo va mi viaje espiritual? ¿Estoy subiendo penosamente la colina de mis propias obras y bajando a los barrancos de mis propias humillaciones y resoluciones, o corro por el camino llano de "Cree y vive"?

¡Cuán bendito es esperar al Señor por fe! El alma corre sin cansarse y camina sin desmayar por el camino de la fe. Cristo Jesús es el camino de vida, y es un camino llano, un camino agradable, un camino adecuado para los pies tambaleantes y las rodillas débiles de los pecadores temblorosos. ¿Me hallo en este camino, o ando tras otra senda que el sacerdocio o la ciencia me puedan prometer?

Leo del camino de santidad, que aun el caminante, aunque sea necio, no se extraviará en él. ¿He sido librado de la razón orgullosa y traído como un niño pequeño a descansar en el amor y la sangre de Jesús? Si así es, por la gracia de Dios dejaré atrás al corredor más fuerte que escoja cualquier otro camino.

Esta verdad puedo recordarla para mi provecho en mis cuidados y necesidades diarias. Lo más sabio será acudir de inmediato a mi Dios, y no vagar de un modo indirecto a este amigo y a aquel otro. Él conoce mis necesidades y puede aliviarlas; ¿a quién acudiría sino a Él mismo, por el directo clamor de la oración y el sencillo argumento de la promesa? "El camino recto hace al mejor corredor." No pararé a hablar con los siervos, sino que me apresuraré hacia su Señor.

Al leer este pasaje, me impresiona que si los hombres compiten entre sí en asuntos comunes, y uno adelanta al otro, yo debiera estar en solemnemente empeñado en correr de tal modo que alcance el premio. ¡Señor, ayúdame a ceñir los lomos de mi mente, y que yo avance hacia la meta del premio del supremo llamamiento de Dios en Cristo Jesús!

Fuente y atribución

Autor original: Charles Spurgeon

Título original: January 31 — Evening

Fuente original: Grace Gems

Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de Charles Spurgeon, publicado originalmente en Grace Gems.

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