Mañana y noche

Crece hacia abajo para crecer hacia arriba

La humillación del alma trae consigo bendición positiva: quien se vacía de sí mismo es llenado del amor de Dios y hecho apto para toda gracia.

La humillación del alma siempre trae consigo una bendición positiva. Si vaciamos nuestros corazones del YO, Dios los llenará con su amor. Quien desea una comunión estrecha con Cristo, debe recordar la Palabra del Señor: "A este miraré, al que es humilde y contrito de espíritu, y que tiembla ante mi palabra." Inclínate si quieres ascender al cielo. ¿No decimos de Jesús: "Descendió, para poder ascender"? Así también tú. Debes crecer hacia abajo, para poder crecer hacia arriba; porque el más dulce compañerismo con el cielo lo tienen las almas humildes, y solo ellas. Dios no negará ninguna bendición a un espíritu plenamente humillado. "Bienaventurados los pobres en espíritu, porque de ellos es el reino de los cielos", con todas sus riquezas y tesoros.

Todo el tesoro de Dios será entregado por deed de donación al alma suficientemente humilde para poder recibirlo sin enorgullecerse por ello. Dios nos bendice hasta la medida plena y extrema de lo que es seguro para Él hacer. Si no recibes una bendición, es porque no es seguro para ti tenerla. Si nuestro Padre celestial dejara que tu espíritu no humillado obtuviera una victoria en su santa guerra, robarías la corona para ti mismo, y al topar con un nuevo enemigo caerías víctima; por eso te mantiene humilde por tu propia seguridad.

Cuando un hombre es sinceramente humilde y nunca se atreve a tocar ni un grano de la alabanza, casi no hay límite para lo que Dios hará por él. La humildad nos hace dispuestos a ser bendecidos por el Dios de toda gracia, y nos capacita para tratar eficazmente con nuestros semejantes. La verdadera humildad es una flor que adornará cualquier jardín. Es una salsa con la cual puedes sazonar todo plato de la vida, y hallarás una mejora en cada caso. Sea oración o alabanza, sea trabajo o sufrimiento, la sal genuina de la humildad nunca puede usarse en exceso.

Fuente y atribución

Autor original: Charles Spurgeon

Título original: April 5 — Evening

Fuente original: Grace Gems

Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de Charles Spurgeon, publicado originalmente en Grace Gems.

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