Un Tesoro Dorado para los Hijos de Dios

Cristo basta al corazón más débil

Bogatzky anima al creyente a no medir el amor de Dios por sus consuelos, sino a descansar solo en Cristo y en sus promesas, pues su gracia basta aun al más pobre y débil de sus hijos.

«Yo habito en la altura y el lugar santísimo, y con el quebrantado y humilde de espíritu, para vivificar el espíritu de los humildes y para vivificar el corazón de los quebrantados. Porque no contenderé para siempre, ni me enojaré perpetuamente; pues el espíritu desfallecería delante de Mí, y las almas que Yo he hecho.» Isaías 57:15-16

Insistir demasiado en el gozo sensible de la fe podría hacer aún más débiles a los cristianos débiles. El corazón de muchos cristianos sinceros es como un vaso de boca estrecha, que solo puede recibir el consuelo celestial gota a gota. Pero ¿te sientes del todo desnudo y vacío de todo bien? Cristo con seguridad te cubrirá con el manto de justicia. Sal por completo de ti mismo; mira solo a Él para todo; y cualesquiera que sean los dones de gozo, paz y santidad que se te concedan, sé muy agradecido por ellos; pero no descanses en ellos, sino solo en Cristo. Esto te dará confianza y mantendrá con certeza tu corazón en reposo. El amor de Dios no se ha de medir por tus consuelos, sino por sus promesas, el don de su Hijo y el glorioso cielo que te ha preparado. Él te dará suficiente felicidad más adelante; y hasta entonces, como sea tu día, así será tu fuerza. Jesús dice a su hijo más pobre, más débil y más imperfecto: «Mi gracia te basta.»

Fuente y atribución

Autor original: Carl Heinrich von Bogatzky

Título original: A Golden Treasury for the Children of God — February 25

Fuente original: Grace Gems

Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de Carl Heinrich von Bogatzky, publicado originalmente en Grace Gems.

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