Mañana y noche

Cristo bendice aun de camino

Mientras se dirigía a sanar a la hija de Jairo, Jesús obró otra obra de misericordia por el camino, mostrando que su gracia no conoce límite ni frontera.

Jesús pasa entre la multitud camino de la casa de Jairo, para resucitar a la hija muerta del principal; pero es tan pródigo en bondad que obra otro milagro mientras va de camino. Antes de que la vara de Aarón haya dejado de llevar la flor de un prodigio inacabado, ya rinde las almendras maduras de una obra perfecta de misericordia.

Para nosotros basta con tener algún propósito único y marchar derechamente a accomplirlo; sería imprudente gastar nuestras energías por el camino. Al apresurarnos a rescatar a un amigo que se ahoga, no podemos permitirnos agotar nuestras fuerzas en otro que se halle en igual peligro. Basta a un árbol dar una sola fruta, y a un hombre cumplir su propio y peculiar llamado. Pero nuestro Maestro no conoce límite de poder ni frontera de misión. Es tan prolífico de gracia que, como el sol que brilla mientras avanza en su órbita, su camino resplandece de misericordia. Es una saeta veloz de amor que no solo alcanza su blanco señalado, sino que perfuma el aire por donde vuela. De Jesús sale sin cesar virtud, como los dulces olores se exhalan de las flores; y siempre emanará de Él, como el agua de una fuente chispeante.

¡Qué aliento tan delicioso nos da esta verdad! Si nuestro Señor está tan dispuesto a sanar a los enfermos y a bendecir a los necesitados, entonces, alma mía, no seas lenta en ponerte en su camino, para que Él te sonría. No seas perezosa en pedir —si Él es tan abundante en dar. Atiende con celo su Palabra ahora y en todo tiempo, para que Jesús hable por ella a tu corazón. Donde se le pueda hallar, allí acude, para obtener su bendición. Cuando Él está presente para sanar, ¿no te sanará a ti? Pero sin duda Él está presente aun ahora, pues siempre viene a los corazones que le necesitan. ¿Y no le necesitas tú? ¡Ah, Él sabe cuánto! Oh Hijo de David, vuelve tu ojo y mira la aflicción que ahora está delante de ti, y sana a tu suplicante!

Fuente y atribución

Autor original: Charles Spurgeon

Título original: August 3 — Evening

Fuente original: Grace Gems

Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de Charles Spurgeon, publicado originalmente en Grace Gems.

Comparte esta lectura