Cristo dormía en la tormenta, para probar la fe de sus discípulos y moverlos a orar. Su fe se mostró débil, y sus oraciones fuertes.
Cuando nuestros perversos corazones son como el mar alborotado que no puede reposar, cuando nuestras pasiones son desordenadas, pensemos que oímos la ley de Cristo que dice: «Calla, enmudece».
Cuando por fuera hay luchas y por dentro temores, y los espíritus están alborotados, si él dice: «Paz, estáte quieto», sobreviene al instante una gran calma.
¿Por qué sois tan temerosos? Aunque pueda haber motivo para algún temor, no para un temor como este. Pueden sospechar de su fe quienes pueden albergar un pensamiento semejante a que a Jesús no le importa que su pueblo perezca. ¡Cuán imperfectos son los mejores de los santos! La fe y el temor se turnan mientras vivimos en este mundo; pero muy pronto el temor será vencido, y la fe se perderá en la visión.
Marcos 5
El endemoniado sanado (
Fuente y atribución
Autor original: Religious Tract Society
Título original: Devotional and Practical Commentary — Mark 4:35-41
Fuente original: Grace Gems
Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de Religious Tract Society, publicado originalmente en Grace Gems.