Jesús siempre ve nuestras fatigas y nuestras angustias en este mundo. Nosotros no lo vemos a Él, y a veces pensamos que nos ha olvidado; pero eso nunca es cierto. Nunca nos olvida, ni se muestra indiferente ni por un instante.
En las alturas, mientras la batalla se desarrollaba, se hallaba un grupo de hombres que observaban a los ejércitos en lucha en la llanura inferior. Entre ellos se encontraba el general estadounidense Sheridan, que contemplaba el formidable combate con la mirada penetrante del soldado. Allí estaba también el rey Guillermo; pero su interés era distinto del de Sheridan. Su hijo estaba en lo más reñido de la pelea, y observaba la batalla con la mirada de un padre, además de la de un rey.
Así precisamente mira Cristo nuestras luchas en este mundo. Nos ve esforzarnos y trabajar afanosamente; contempla todas nuestras batallas y conflictos. Nos ve en las olas y en la tempestad. Nos ve, no solo con la mirada del tranquilo espectador, sino con la mirada del amor más tierno.
¡Este es un pensamiento sublime! Si logramos grabarlo en el corazón, nos dará un valor admirable en la hora del trabajo, del dolor o de la lucha. Jesús sabe cuándo la batalla es ardua, cuándo la noche es oscura, cuándo la tentación supera nuestras fuerzas.
Los vientos eran contrarios a sus discípulos, aunque Cristo los había enviado al mar. Aprendemos aquí que aun cuando hacemos las cosas que Dios nos ha mandado hacer, podemos encontrar gran oposición y dificultad. Podemos incluso ser rechazados y hallar la prueba demasiado grande para nuestras fuerzas. Muchos de los discípulos del Señor tienen que hacer su travesía por mares muy turbulentos en su camino a la gloria. Para algunos, el deber resulta con frecuencia muy duro. En verdad, una vida genuina, noble, valerosa y santa debe avanzar siempre frente a la oposición y a vientos contrarios. "Cuando la travesía haya terminado, quizá se nos permita ver las cartas de navegación y saber por qué tuvo que ser así."
Fuente y atribución
Autor original: J. R. Miller
Título original: Straining at the Oars
Fuente original: Grace Gems
Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de J. R. Miller, publicado originalmente en Grace Gems.