David cruzó aquel sombrío arroyo cuando huía con su compañía enlutada de su hijo traidor. El hombre conforme al corazón de Dios no estuvo exento de problemas; no, su vida estuvo llena de ellos. Fue tanto el ungido del Señor como el afligido del Señor. ¿Por qué entonces deberíamos esperar escapar?
A las puertas del dolor, los más nobles de nuestra raza han esperado con cenizas sobre sus cabezas; ¿por qué entonces habríamos de quejarnos, como si nos hubiera acontecido alguna cosa extraña? El mismo Rey de reyes no fue favorecido con un camino más alegre o más regio. Pasó sobre el sucio foso de Cedrón, por el cual fluía la inmundicia de Jerusalén. Dios tuvo un Hijo sin pecado, ¡pero ni un solo hijo sin la vara! Es un gran gozo creer que Jesús ha sido tentado en todo según nuestra semejanza.
¿Cuál es nuestro Cedrón esta mañana? ¿Es un amigo infiel, una triste pérdida, un reproche calumniador, un oscuro presentimiento? El Rey ha pasado por todos estos. ¿Es dolor corporal, pobreza, persecución o desprecio? Por cada uno de estos Cedrones, el Rey ha ido delante de nosotros. "En todas sus aflicciones él fue afligido." La idea de estar libres de pruebas debe desterrarse al instante y para siempre, pues aquel que es la Cabeza de todos los santos conoce por experiencia el dolor que creemos tan peculiar a nosotros mismos. Todos los ciudadanos de Sion deben ser parte de la Honorable Compañía de los Afligidos, de la cual el Príncipe Emanuel es Cabeza y Capitán.
No obstante la humillación de David, regresó sin embargo en triunfo a su ciudad, y el Señor de David se levantó victorioso del sepulcro; estemos pues de buen ánimo, porque también nosotros ganaremos el día. Todavía sacaremos con gozo agua de las fuentes de salvación, aunque ahora por un tiempo tengamos que pasar junto a los arroyos nocivos del pecado y del dolor. ¡Valor, soldados de la Cruz, el Rey mismo triunfó después de pasar Cedrón, y así lo haréis vosotros!
Fuente y atribución
Autor original: Charles Spurgeon
Título original: May 31 — Morning
Fuente original: Grace Gems
Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de Charles Spurgeon, publicado originalmente en Grace Gems.