Jesús, el Redentor, es enteramente nuestro, y nuestro para siempre. Todos los oficios de Cristo se ejercen en nuestro favor. Él es rey por nosotros, sacerdote por nosotros y profeta por nosotros. Siempre que leamos un nuevo título del Redentor, apropiémonos de Él como nuestro bajo ese nombre, tanto como bajo cualquier otro. El bastón del pastor, la vara del padre, la espada del capitán, la mitra del sacerdote, el cetro del príncipe, el manto del profeta: ¡todo es nuestro! Jesús no tiene dignidad que no emplee para nuestra exaltación, ni prerrogativa que no ejerza para nuestra defensa. Su plenitud de deidad es nuestro inagotable tesoro, que nunca falla. Su humanidad también, que tomó sobre sí por nosotros, es nuestra en toda su perfección. A nosotros nuestro bondadoso Señor comunica la virtud inmaculada de su carácter sin mancha; a nosotros nos da la eficacia meritoria de su vida consagrada; sobre nosotros concede la recompensa obtenida por su sumisión obediente y su servicio incesante. Él convierte el vestido inmaculado de su vida en nuestra hermosura que cubre; las resplandecientes virtudes de su carácter, en nuestros adornos y joyas; y la sobrehumana mansedumbre de su muerte, en nuestra gloria. Nos lega su pesebre, para aprender cómo Dios descendió al hombre; y su Cruz, para enseñarnos cómo el hombre puede subir a Dios.
Todos sus pensamientos, emociones, acciones, palabras, milagros e intercesiones fueron por nosotros. Él recorrió el camino del dolor en nuestro favor, y nos ha transferido como legado celestial el pleno resultado de todas las labores de su vida. Él es ahora tanto nuestro como antes; y no se avergüenza de reconocerse "nuestro Señor Jesucristo," aunque es el bendito y único Soberano, el Rey de reyes y Señor de señores. Cristo, en todas partes y de todas maneras, es nuestro Cristo, para siempre y para siempre, para disfrutarlo con la mayor riqueza. Oh alma mía, por el poder del Espíritu Santo, llámalo esta mañana "tu Redentor."
Fuente y atribución
Autor original: Charles Spurgeon
Título original: June 18 — Morning
Fuente original: Grace Gems
Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de Charles Spurgeon, publicado originalmente en Grace Gems.