Porciones diarias

Cristo es nuestra vida escondida

Buscamos en vano vida en nosotros mismos; la vida verdadera está escondida con Cristo en Dios, pues él no solo da vida, sino que él mismo es la vida.

Cuán a menudo buscamos y buscamos en vano vida en nosotros mismos. Es verdad que si Dios ha vivificado nuestras almas somos partícipes de vida divina, vida espiritual, vida eterna, de la vida que está en Cristo y procede de Cristo; y, sin embargo, cuán a menudo procuramos en vano hallarla tibia y resplandeciente en nuestro pecho. Una vez dada, nunca muere; pero muchas veces está escondida bajo las cenizas, y así, aunque arda despacio y brille tenue, las cenizas la ocultan a la vista, y solo sabemos que está ahí por algunos restos de calor. «Vuestra vida está escondida con Cristo en Dios» (Col. 3:3); y, por tanto, no solo escondida como atesorada y guardada con seguridad en Dios, sino escondida del mundo, e incluso escondida de los ojos de quien la posee.

Cristo es nuestra vida. No hay otra. Buscar, pues, vida en nosotros mismos, con independencia de y separada de la fuente de la vida, es buscar en la criatura lo que está depositado en el Creador divino; es buscar en el hombre lo que habita en el Dios-hombre; es buscar en uno mismo lo que está fuera de uno mismo, entronizado en la plenitud del Hijo de Dios. Y no es solo que la vida esté en él, sino que él es la vida misma. Como el sol no solo tiene luz y calor, sino que él mismo es luz y calor, así el bendito Señor no solo concede vida, sino que él mismo es lo que concede. Como una fuente no solo da agua, sino que ella misma es toda agua, así Cristo no solo da lo que es, sino que es todo lo que da. No es, por tanto, solo «la resurrección», concentrando en sí mismo todo lo que la resurrección contiene e implica para el tiempo y la eternidad, sino «la vida», siendo en sí mismo una fuente de vida, de la cual da de su propia plenitud a los miembros de su cuerpo místico.

Fuente y atribución

Autor original: J. C. Philpot

Título original: August 18

Fuente original: Grace Gems

Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de J. C. Philpot, publicado originalmente en Grace Gems.

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