¡Creyente enfermo! No estás solo — Cristo está siempre contigo. Él conoce todas tus debilidades, enfermedades y dolores. Comprende perfectamente la misteriosa relación entre la mente y el cuerpo, y puede entrar en todos esos matices delicados y distinciones sutiles en la mutua operación del uno sobre el otro, que escapan aun al ojo del más hábil y vigilante. Lo que en tu caso es puramente mental, lo que es simplemente físico, y cómo se compadecen y a menudo parecen entrelazarse — es para aquel que llevó nuestras enfermedades cuando tomó nuestros pecados, y que sana ahora todas nuestras dolencias — un objeto del interés más intenso.
¡Oh, afligido! Cristo está soportando ese sufrimiento contigo. La fiebre ardiente, el dolor que retuerce, el desmayo, la langidez, el decaimiento — todo le es conocido a él. La dificultad del pensamiento concentrado y consecutivo, tu incapacidad de meditar, de leer, de orar, la ausencia de gozo espiritual, las evidencias empañadas, la esperanza oscurecida, los temores y temblores — todo, todo está entrelazado con la simpatía de tu Redentor. Su "gracia te será suficiente." Su "fuerza se perfeccionará en tu debilidad;" y así serás capacitado para "gloriarte en tus debilidades, para que repose sobre ti el poder de Cristo." Octavius Winslow
Fuente y atribución
Autor original: Manton Eastburn
Título original: Octavius Winslow
Fuente original: Grace Gems
Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de Manton Eastburn, publicado originalmente en Grace Gems.