Los fariseos tomaron consejo para hallar alguna acusación con la que Jesús pudiera ser condenado a muerte. Consciente de sus designios, como aún no había llegado su hora, se retiró de aquel lugar. El rostro no refleja con mayor exactitud al rostro en el agua, que el carácter de Cristo trazado por el profeta respecto a su temperamento y conducta tal como los describen los evangelistas. Confiemos con alegre confianza nuestras almas a un Amigo tan bondadoso y fiel. Lejos de quebrarlo, él fortalecerá la caña cascada; lejos de apagar el pabilo humeante, o mecha casi apagada, más bien lo avivará hasta convertirlo en llama. Dejemos a un lado los debates contenciosos y airados; recibámonos unos a otros como Cristo nos recibe. Y mientras somos animados por la amable bondad de nuestro Señor, deberíamos orar para que su Espíritu descanse sobre nosotros y nos haga capaces de imitar su ejemplo.
Jesús sana a un endemoniado (
Fuente y atribución
Autor original: Religious Tract Society
Título original: Devotional and Practical Commentary — Matthew 12:14-21
Fuente original: Grace Gems
Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de Religious Tract Society, publicado originalmente en Grace Gems.