Pensamientos matutinos

Cristo, humano sin pecado: la cercanía que sana

Cristo tomó nuestra humanidad para acercarse a nosotros de verdad, sin cargar nuestro pecado; su cercanía dignifica el dolor y nos invita a sanar lo que en nosotros está caído.

En todo era necesario que él se hiciera semejante a sus hermanos. Dios tomó nuestra humanidad sin tomar nuestra culpa. Por eso esta verdad libra de dos errores: creer que Dios vive alejado de nuestras luchas o pensar que nos acompaña desde lejos y sin tocar nuestras lágrimas. En Jesús están nuestras alegrías y temores compartidos, porque asumió nuestro ser, no la mancha del pecado.

Contemplar la encarnación nos da consuelo real: no estamos solos en la fragilidad. El Creador sintió tristeza humana, cansancio y dolor, y al mismo tiempo venció el egoísmo desde dentro. Él no vino para domesticar nuestra naturaleza, sino para purificarla: el orgullo, la rabia y la venganza no son parte de su imagen en nosotros. Pídele al Espíritu que expulse toda sombra y deje espacio a la simpatía limpia, la justicia compasiva y una afectividad santa. Así nuestra vida se vuelve un retrato más fiel del Hijo.

Fuente y atribución

Autor original: Octavius Winslow

Título original: Morning Thoughts - January 25

Fuente original: Grace Gems

Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de Octavius Winslow, publicado originalmente en Grace Gems.

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