La exaltación de Jesús en el cielo está asociada con los intereses más queridos de su pueblo en la tierra. José fue olvidado cuando Faraón levantó la cabeza del jefe copero; pero nuestro Señor, en medio de los honores y esplendores a los que Dios lo ha ensalzado, todavía se acuerda de sus hermanos en cadenas e intercede por ellos. Cuán expresivo es el tipo de la presente labor de nuestro Señor en favor de su pueblo. Aarón tomaba un incensario lleno de brasas ardientes del altar, y sus manos llenas de incienso dulce molido, y entraba tras el velo; ponía el incienso sobre el fuego delante del Señor, para que la nube cubriera el propiciatorio. Aquella entrada de Aarón al santísimo era la sombra de la entrada de nuestro Señor en el cielo; la sangre rociada en el propiciatorio presentaba la gran expiación dentro del velo, y el incienso que cubría con su nube fragante el propiciatorio tocado con sangre figuraba la intercesión incesante de nuestro gran Sumo Sacerdote en el lugar santísimo.
Es una intercesión individual, anticipativa y presente. Abarca todas las necesidades personales de cada creyente, precede cada tentación y cada prueba, y en el momento en que la simpatía y las oraciones del Salvador son más necesarias y más reconfortantes, lleva al santo y su tristeza sobre su pecho delante del trono. Justo en una crisis de su historia, en una coyuntura acaso la más crítica, el corazón oprimido por sus emociones no logra articular una oración: Jesús se acuerda de él, simpatiza con él e intercede por él. ¡Oh, quién podría describir plenamente las bendiciones que fluyen por la intercesión del Hijo de Dios! El amor, la simpatía, la previsión, el cuidado, el interés minucioso en todos nuestros asuntos, son bendiciones imposibles de describir. Creyente probado y tentado: Jesús intercede por ti. Tu caso no le es desconocido; tu tristeza no le está oculta; tu nombre está en su corazón y tu carga sobre su hombro. Y porque no solo ha orado por ti, sino que ora por ti ahora, tu fe no fallará. Tu gran acusador puede estar a tu diestra para condenarte, pero tu gran Abogado está a la diestra de Dios para defender tu causa; y mayor es el que está por ti que todos los que están contra ti.
Fuente y atribución
Autor original: Octavius Winslow
Título original: Evening Thoughts - March 27
Fuente original: Grace Gems
Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de Octavius Winslow, publicado originalmente en Grace Gems.