Lecturas bíblicas diarias en la vida de Cristo

Cristo llama a los que trabajan con fidelidad

Cuando Cristo busca hombres para puestos importantes, los halla entre los que trabajan con fidelidad, no entre los ociosos. Sirvele hoy con diligencia allí donde estás.

Cuando Cristo busca hombres para puestos importantes, nunca los busca entre los ociosos. Siempre los busca en las filas de la gente atareada, entre los que están en su puesto y cumplen fielmente con su deber. Cuando el Señor quiso un hombre para ser el libertador de su pueblo, encontró a Moisés apacentando ovejas en el desierto. Cuando buscó a un hombre para ser rey sobre Israel, halló a un joven pastor vigilando sus rebaños. Cuando quiso a un hombre para profeta, encontró a Elíseo detrás de su arado. Cuando Jesús necesitó hombres que llegaran a ser apóstoles, para echar los cimientos de la Iglesia cristiana, caminó junto al mar y los buscó entre los que estaban más atareados.

Sin duda había muchos ociosos que aquel día merodeaban por la orilla, holgazaneando entre las barcas y observando a los que trabajaban; pero Jesús no llamó a ninguno de estos para que fuera su apóstol. No quería para sus apóstoles a hombres ociosos ni a aquellos a quienes sus vecinos no deseaban emplear; así que pasó de largo junto a todos los holgazanes y mantuvo su mirada en los hombres que estaban trabajando. Necesitaba hombres de actividad, de energía y de fervor, y sabía dónde buscarlos.

No deberíamos perder esta lección. Si queremos que Cristo nos llame a puestos importantes, debemos estar atareados y activos, para que cuando Él venga buscando gente para hacer su obra, vea que somos competentes y dignos.

Debemos notar también que Cristo llama con frecuencia a los que se dedican a tareas humildes. Si pensamos que nuestra ocupación no es digna de nosotros, la manera de ascender a una mejor es ser fieles y diligentes donde estamos, hasta que seamos llamados a una labor más noble y digna. Es al que es fiel en las cosas pequeñas a quien se le confían las mayores. El que no llena bien el puesto inferior no lo quieren ni Dios ni los hombres para el puesto superior.

Fuente y atribución

Autor original: J. R. Miller

Título original: The First Disciples

Fuente original: Grace Gems

Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de J. R. Miller, publicado originalmente en Grace Gems.

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