Lecturas bíblicas diarias en la vida de Cristo

Cristo nos libera del temor y la condenación del pecado

Muchos creyentes viven en angustia por ignorar la verdad del perdón divino, pero el evangelio nos anuncia la paz hecha en la cruz de Cristo, librándonos para siempre de toda condenación.

Aun entre los seguidores de Cristo, todavía hay mucha esclavitud a causa de la ignorancia de la verdad. Las personas supersticiosas viven aterrorizadas ante ciertos peligros imaginarios, pero su temor desaparece al instante cuando conocen la verdad. Son esclavos de la ignorancia, hasta que el conocimiento los hace libres. Así sucede en las cosas espirituales. Hay cristianos que viven en perpetua aflicción a causa de sus pecados, pensando que la ira de Dios aún permanece sobre ellos, cuando en realidad pasaron hace mucho tiempo de la ira a la bienaventuranza del perdón. No conocen la verdad acerca del perdón divino, y por eso pierden todo el gozo. Si tan solo conocieran la verdad, la verdad los haría libres.

Al final de la última guerra entre Francia y Gran Bretaña, había varios buques franceses que llevaban años lejos de su patria. No sabían que la paz había sido proclamada durante su ausencia, y deseaban regresar a su país sin encontrarse con ningún barco de guerra británico. Una tempestad los dispersó, y una nave fue apartada de las demás; cuando amaneció, se halló frente a la costa de Inglaterra, con un buque de guerra británico muy cerca. El capitán francés quedó sumamente perplejo y aterrorizado. Su primer pensamiento fue hundir su nave antes que permitir que cayera en manos del enemigo. Por fin, su barco fue interpelado desde el buque de guerra, y se le comunicó que la paz había sido proclamada entre Gran Bretaña y su nación. Cuando se le aseguró este hecho, su temor desapareció.

Así la verdad del evangelio nos hace libres, anunciándonos la paz que ha sido establecida por la cruz de Cristo. En el momento en que verdaderamente recibimos a Cristo, quedamos libres para siempre de la maldición y la condenación del pecado. Ya no somos cautivos, sino libres.

Fuente y atribución

Autor original: J. R. Miller

Título original: No Longer Captives

Fuente original: Grace Gems

Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de J. R. Miller, publicado originalmente en Grace Gems.

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