Las instrucciones y los ejemplos de los ministros que cerraron honrosa y confortablemente su testimonio deben ser recordados de manera especial por los sobrevivientes. Y aunque algunos de sus ministros hubieran muerto y otros estuvieran muriendo, sin embargo la gran Cabeza y Sumo Sacerdote de la iglesia, el Obispo de las almas de ellos, vive siempre y es siempre el mismo. Cristo es el mismo en el tiempo del Antiguo Testamento que en el tiempo del evangelio, y lo será para su pueblo para siempre, igualmente misericordioso, poderoso y suficiente. Aún sacia a los hambrientos, anima a los temblorosos y recibe a los pecadores arrepentidos; aún rechaza a los soberbios y justos a sus propios ojos, aborrece la mera profesión y enseña a todos los que salva a amar la justicia y a aborrecer la iniquidad. Los creyentes deben procurar que sus corazones sean confirmados en sencilla dependencia de la gracia gratuita, por el Espíritu Santo, lo cual confortaría sus corazones y los haría a prueba del engaño. Cristo es a la vez nuestro Altar y nuestro Sacrificio; él santifica la ofrenda. La Cena del Señor es el banquete de la Pascua del evangelio. Habiendo mostrado que el apego a la ley levítica, según sus propias reglas, mantendría a los hombres apartados del altar cristiano, el apóstol añade: Salgamos, pues, a él fuera del campamento; salgamos de la ley ceremonial, del pecado, del mundo y de nosotros mismos. Viviendo por la fe en Cristo, separados para Dios por su sangre, sepamos separarnos voluntariamente de este mundo malo. El pecado, los pecadores y la muerte no nos permitirán permanecer mucho tiempo aquí; por tanto, salgamos ahora por la fe y busquemos en Cristo el reposo y la paz que este mundo no puede darnos. Llevemos nuestros sacrificios a este altar y a este nuestro Sumo Sacerdote, y ofrezcámoslos por él. El sacrificio de alabanza a Dios debemos ofrecerlo siempre. En él están la adoración y la oración, así como la acción de gracias.
Otras exhortaciones a deberes que se refieren a Dios, a nuestro prójimo y a los que nos presiden en el Señor (
Fuente y atribución
Autor original: Religious Tract Society
Título original: Devotional and Practical Commentary — Hebrews 13:7-15
Fuente original: Grace Gems
Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de Religious Tract Society, publicado originalmente en Grace Gems.