Cristo resucitado es las primicias de aquella gran cosecha de muertos sepultados cuyos restos aún duermen en el polvo silencioso, y a los que se unirán filas sucesivas de los que mueren en él, hasta que todos sean despertados juntos en la mañana de la resurrección. La figura es la de la gavilla de primicias que se mecía ante el Señor antes de permitir la siega de la cosecha. Esta ofrenda de la gavilla era la consagración y dedicación de toda la mies en el campo al Señor, así como la prenda manifiesta de que la cosecha estaba plenamente madura para la hoz del segador.
Las primicias representaban toda la mies, así como Cristo es el representante de sus santos; la ofrenda de ellas santificó lo que aún estaba sin segar en el campo, así como Cristo santificó o consagró a Dios la mies aún no segada de los muertos sepultados; y el llevarlas al tabernáculo fue la primera entrada allí de la cosecha, así como Cristo, al entrar en el cielo como primicias, asegura la entrada de los cuerpos de los santos en las moradas preparadas para ellos antes de la fundación del mundo.
Así, Cristo, al resucitar de los muertos, se presentó ante el Señor como las primicias de la gran cosecha de la resurrección aún por segar, y al hacerlo consagró y dedicó toda la mies a Dios. Por tanto, así como él resucitó de los muertos, así también todos los santos que duermen resucitarán en el día postrero, porque su resurrección es primicia, prenda y arras de la de ellos.
Fuente y atribución
Autor original: J. C. Philpot
Título original: April 13
Fuente original: Grace Gems
Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de J. C. Philpot, publicado originalmente en Grace Gems.