Perlas de Spurgeon

Cristo resucitó por el poder del Espíritu Santo

La resurrección de Cristo fue obrada por el poder omnipotente del Espíritu Santo, ilustrando cómo Él da vida donde solo había muerte.

¡La resurrección de Cristo fue efectuada por el poder del Espíritu Santo! Y aquí tenemos una ilustración vívida de Su omnipotencia. Si hubieras podido entrar, como los ángeles, en el sepulcro de Jesús, y contemplar Su cuerpo dormido, lo habrías encontrado frío como cualquier otro cadáver. Levanta la mano; cae al costado. Mira el ojo; está apagado. Y ahí está la herida abierta en Su costado, que debió aniquilar Su vida. Mira Sus manos; la sangre ya no gotea de ellas. Están frías e inmóviles.

¿Puede vivir ese cuerpo? ¿Puede levantarse? ¡Sí! Y es una ilustración del poder del Espíritu Santo. Pues cuando el poder del Espíritu Santo vino sobre Él, así como cuando cayó sobre los huesos secos del valle, "Él se levantó en la majestad de Su divinidad, y, resplandeciente y luminoso, dejó atónitos a los soldados romanos que custodiaban el sepulcro, de modo que huyeron. Sí, Él resucitó para no morir jamás, sino para vivir para siempre, ¡Rey de reyes y Príncipe de los reyes de la tierra!"

Fuente y atribución

Autor original: Charles Spurgeon

Título original: Spurgeon Gems — The Resurrection of Christ

Fuente original: Grace Gems

Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de Charles Spurgeon, publicado originalmente en Grace Gems.

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