Cristo revela su mente a su pueblo gradualmente. Desde aquel tiempo, después que los apóstoles hicieron la plena confesión de Cristo, de que él era el Hijo de Dios, comenzó a mostrarles sus sufrimientos. Habló esto para corregir los errores de sus discípulos acerca del esplendor y del poder externo de su reino. Los que siguen a Cristo no deben esperar cosas grandes ni elevadas en este mundo. Pedro habría querido que Cristo temiera el sufrimiento tanto como él; pero nos equivocamos si medimos el amor y la paciencia de Cristo por los nuestros. No leemos de nada dicho o hecho por ninguno de sus discípulos, en momento alguno, que Cristo resentiera tanto como esto. Quienquiera que nos aparte de lo bueno y quisiera hacernos temer hacer demasiado por Dios, habla el lenguaje de Satanás. Todo lo que aparezca como una tentación al pecado debe ser resistido con aborrecimiento, y no con el que se converse con ello. Los que rehúyen el sufrimiento por Cristo saben más a las cosas de los hombres que a las cosas de Dios.
La necesidad de la negación propia (
Fuente y atribución
Autor original: Religious Tract Society
Título original: Devotional and Practical Commentary — Matthew 16:21-23
Fuente original: Grace Gems
Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de Religious Tract Society, publicado originalmente en Grace Gems.