Pedro estaba seguro de que su Maestro estaba dispuesto a hacer lo recto. Cristo habló primero para darle prueba de que ningún pensamiento puede ocultársele. Nunca debemos eludir nuestro deber por miedo a ofender; pero a veces debemos negarnos a nosotros mismos en nuestros intereses mundanos, antes que ofender. De cualquier manera que el dinero hubiera sido depositado en el pez, solo Aquel que conoce todas las cosas podía saberlo, y solo el poder omnipotente podía llevarlo al anzuelo de Pedro. El poder y la pobreza de Cristo deben mencionarse juntos. Si la providencia nos llama a ser pobres, como nuestro Señor, confiamos en su poder, y nuestro Dios suplirá todo lo que necesitamos, conforme a sus riquezas en gloria por Cristo Jesús. En el camino de la obediencia, en el curso, quizá, de nuestra ocupación habitual, así como ayudó a Pedro, así nos ayudará a nosotros. Y si sobreviniera algún llamamiento repentino que no estemos preparados para atender, no acudamos a otros, hasta que primero busquemos a Cristo.
Mateo 18
La importancia de la humildad (
Fuente y atribución
Autor original: Religious Tract Society
Título original: Devotional and Practical Commentary — Matthew 17:24-27
Fuente original: Grace Gems
Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de Religious Tract Society, publicado originalmente en Grace Gems.