Porciones diarias

Cristo vive para salvarnos enteramente de principio a fin

¡Qué misericordia que quien estuvo muerto vive a la diestra de Dios! No es un Salvador muerto ni uno que nos deja a mitad de camino, sino uno que nos lleva al cielo del todo y salva al más vil sin dinero y sin precio.

¡Oh, qué misericordia que quien estuvo muerto vive a la diestra de Dios! Que vive como cabeza resucitada; que no es un Salvador muerto, sino un Salvador que vive para siempre; que puede y bendice; que puede y consuela; que puede y lleva al alma a salvo a través de todo. No es un Salvador que se quede, por decirlo así, a la orilla de un río y nos saque cuando ya hemos nadado la mitad por nosotros mismos; no es un Salvador que nos lleve a medio camino al cielo y luego nos deje "apañarnos por nosotros mismos". Él ha de llevarnos al cielo del todo. No somos nada, no tenemos nada sin él. Él ha de ser, como lo es, nuestro "todo en todo". Le valoramos en su muerte: nada sino su muerte pudo reconciliarnos con Dios; le valoramos en su vida: nada sino su vida puede salvar.

Necesitamos salvación ahora; salvación en el corazón; una salvación espiritual revelada en y para el alma; una salvación digna del nombre, total, plena, completa, final y eternamente para alabanza de la gracia que sobreabunda; una salvación indestructible, jamás perdida; digna de Dios, digna del Dios-hombre; adaptada a toda necesidad del alma, entrando en toda prueba del corazón, y capaz de salvar al más vil y al peor, "sin dinero y sin precio."

Fuente y atribución

Autor original: J. C. Philpot

Título original: September 23

Fuente original: Grace Gems

Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de J. C. Philpot, publicado originalmente en Grace Gems.

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