Una vida que resplandece

Cristo y los placeres inocentes

Una mirada al trato de Cristo con los placeres puros y a la sensibilidad espiritual que distingue lo que honra a Dios de lo que no.

"Traed el becerro gordo y matadlo; comamos y regocijémonos". Lucas 15:23

Cristo no mira con desagrado los placeres puros e inocentes. Él mismo, cuando estuvo en la tierra, asistió a lugares de gozo y de fiesta. Estuvo presente en unas bodas y contribuyó a la alegría de los invitados. Aceptó invitaciones a banquetes familiares. No hay ni un rasgo de ascetismo en toda la historia de su vida.

Y haría lo mismo si estuviera aquí ahora. Los placeres que son puros, inocentes y provechosos, o que contribuyen al gozo y al bien de los demás, Él disfrutaría.

Y lo que Él haría si estuviera en nuestro lugar, nosotros, como sus seguidores, podemos hacerlo.

Pero hay entretenimientos en los cuales podemos estar seguros de que Él no participaría. Un instinto espiritual tierno sabrá discernir con facilidad entre aquellos en los que Él se complacería y aquellos en los que no tomaría parte.

Fuente y atribución

Autor original: J. R. Miller

Título original: CHRIST AND AMUSEMENTS

Fuente original: Grace Gems

Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de J. R. Miller, publicado originalmente en Grace Gems.

Comparte esta lectura