Pensamientos matutinos

Cuando caes, Cristo ya pidió tu parte del juicio

Cristo no solo perdona, sino que intercede siempre. En la presencia del Padre, su sangre prevalece sobre nuestras caídas y nos devuelve una esperanza humilde y confiada.

El cielo muestra dos obras inseparables de Cristo: en la cruz llevó el peso de nuestros pecados; desde entonces, en el trono, presenta su sangre cada día por nosotros. No es un recordatorio distante, es una cercanía actual.

Esta verdad alcanza al alma que cae, no al que se siente impecable. Cuando vuelves a contemplar la cruz, ya no quedas paralizado por la culpa, porque tienes Abogado. Sus súplicas vencen la acusación de Satanás y también la voz dura que nace de la vergüenza. Puedes acercarte con lágrimas, confesar lo roto y volver a levantarte con esperanza. Él no defiende una idea, defiende tu destino de hijos amados. Por eso, su justicia no te aleja del Padre: te devuelve a Él con un corazón reparado y listo para obedecer de nuevo. Quien se atreve a vivir bajo esta intercesión descubre que nunca vuelve a vivir como forastero, porque tiene en sí mismo una causa ganada para la reconciliación. La fidelidad de Dios hoy se prueba en ese oído que oye Su Palabra para el arrepentido y no lo suelta.

Fuente y atribución

Autor original: Octavius Winslow

Título original: Morning Thoughts - July 14

Fuente original: Grace Gems

Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de Octavius Winslow, publicado originalmente en Grace Gems.

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