Mañana y noche

Cuando Dios responde dándonos algo mejor

El valeroso Elías pidió morir, pero el Padre celestial le concedió una respuesta mejor que la que pedía; así obra Dios con nuestra oración.

Fue algo notable que el hombre que nunca había de morir, para quien Dios había ordenado una suerte infinitamente mejor, el hombre que sería llevado al cielo en un carro de fuego y trasladado para no ver la muerte, orara así: «¡Basta ya, Jehová, quítame la vida, pues no soy mejor que mis padres!» Tenemos aquí una prueba memorable de que Dios no siempre responde a la oración en su especie, aunque sí siempre en su efecto. Dio a Elías algo mejor que lo que había pedido, y así verdaderamente le oyó y respondió.

Fue extraño que el esforzado Elías se deprimiera tanto por la amenaza de Jezabel hasta pedir morir, y fue benditamente bondadoso de parte de nuestro Padre celestial no tomar a su siervo abatido al pie de la letra.

Hay un límite para la oración de fe. No hemos de esperar que Dios nos dé todo cuanto se nos antoje pedir. Sabemos que a veces pedimos y no recibimos, porque pedimos mal. Si pedimos lo que no nos ha sido prometido, si vamos contra el espíritu que el Señor quiere cultivar en nosotros, si pedimos contra su voluntad o contra los decretos de su providencia, si pedimos solo para gratificar nuestra propia comodidad y sin mirar a su gloria, no debemos esperar recibir.

Sin embargo, cuando pedimos en fe, sin dudar nada, si no recibimos precisamente lo que pedimos, recibiremos un equivalente, y más que un equivalente. Como alguien dice: «Si el Señor no paga en plata, pagará en oro; y si no paga en oro, pagará en diamantes». Si no te da con exactitud lo que pides, te dará algo que equivale a ello y que recibirás con gran gozo en su lugar. Sé, pues, lector, asiduo en la oración, ¡pero mira bien lo que pides!

Fuente y atribución

Autor original: Charles Spurgeon

Título original: May 19 — Evening

Fuente original: Grace Gems

Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de Charles Spurgeon, publicado originalmente en Grace Gems.

Comparte esta lectura