Cuando Dios deja de ser objeto de nuestro ferviente deseo, de nuestro santo deleite y de nuestra frecuente contemplación, podemos sospechar un declive del amor divino en el alma. Nuestras visiones espirituales de Dios y nuestro deleite constante en Él se ven afectados por el estado de nuestro amor espiritual. Si hay frialdad en los afectos, si la mente se vuelve terrenal, carnal y egoísta, sombras oscuras y lúgubres se acumulan alrededor del carácter y la gloria de Dios. Él pasa a ser menos objeto de suprema adhesión, de deleite sin mezcla, de contemplación adorante y de confianza filial.
Así fue con Adán: en el instante en que su amor supremo a Dios declinó y se apartó de su centro legítimo, huyó del trato con Dios y buscó esconderse de la presencia de la divina gloria. Consciente de un cambio en sus afectos, sabiendo que Dios ya no era el objeto de su amor supremo ni la fuente de su gozo puro, corrió de su presencia como ante un objeto de terror. Dios no había cambiado; Él sigue siendo inmutable, santo, amoroso y fiel. El cambio estaba en la criatura, que había abandonado su primer amor y transferido sus afectos a un objeto inferior.
En la experiencia del creyente ocurre lo mismo cuando se da cuenta de un declive en su amor a Dios: hay un esconderse de su presencia, visiones neblinosas de su carácter, interpretaciones equivocadas de sus tratos y un menor deseo santo por Él. Pero cuando el corazón está firme en sus afectos, cálido en su amor y fijo en sus deseos, Dios es glorioso en sus perfecciones y la comunión con Él es la bienaventuranza más alta en la tierra. Como clamaba David: «¡Oh Dios, tú eres mi Dios! Te buscaré de madrugada; mi alma tiene sed de ti, mi carne te anhela». Volvamos, pues, al primer amor, y corramos otra vez como hijos al regazo del Padre.
Fuente y atribución
Autor original: Octavius Winslow
Título original: Evening Thoughts - October 21
Fuente original: Grace Gems
Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de Octavius Winslow, publicado originalmente en Grace Gems.