No hay nada como la aflicción para llevar a la gente a Cristo. Mientras todo marcha prósperamente, muchos hombres no le piden ningún favor; pero cuando llega la enfermedad o la gran necesidad, Él es el primero a quien acuden. Este es uno de los usos más evidentes de la aflicción. Dios remueve muchos nidos terrenales en los que sus hijos reposan con excesiva suavidad, para que se vean compelidos a intentar vuelos hacia el cielo. Hay muchos en el cielo ahora que jamás habrían dejado la vieja vida terrenal si Dios no les hubiera enviado tribulaciones, dolores y adversidades.
Este padre dijo que su hijita estaba «a punto de morir». Este es un punto al que todos deben llegar. Los caminos de la tierra corren por rutas muy diversas, pero al final todos pasan por el «punto de la muerte». Es un punto que permanece oculto a la vista; nadie sabe el día ni la hora en que llegará a él, y sin embargo, en algún lugar a lo largo de los años soleados, espera a cada uno. A veces este punto se alcanza en la temprana juventud. Aquí se trata de una niña de doce años que yace «a punto de morir». Incluso los niños deberían pensar en la muerte, no como algo triste y terrible, sino como un punto al que finalmente han de llegar, y para el cual deben prepararse.
Es una escena conmovedora ver a este padre caer a los pies de Cristo. Los hombres más fuertes se quiebran cuando sus propios hijos están enfermos o en peligro. Un hombre puede parecer muy frío y severo mientras lleva su carga de negocios, o sostiene su lucha con el mundo, o se esfuerza por alcanzar la meta de su ambición. Se piensa que no tiene ternura alguna, que es un hombre de hierro o de roca. Pero que uno de sus hijos sea herido de muerte, y su «hombre de hierro» se derrite como cera. Detrás de su aspecto severo y de toda su dureza hay un lugar cálido en su corazón, donde es tan tierno como una mujer.
Julio
Fuente y atribución
Autor original: J. R. Miller
Título original: At the Point of Death
Fuente original: Grace Gems
Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de J. R. Miller, publicado originalmente en Grace Gems.