Pensamientos para la hora quieta

Cuando el pasado no se puede reparar

Una advertencia solemne sobre el desperdicio de los momentos preciosos y la ilusión de las vanidades terrenales que la muerte al final barrerá.

En el gran juego de la existencia

Triste es el caso de aquellos que tuvieron las posibilidades de una existencia buena y útil, pero han vivido fatal y desesperanzadamente entregados a... la pereza, o al placer frívolo, o al egoísmo absorbente.

Aquellos momentos fugaces y preciosos que estamos olvidando y desperdiciando, no pueden recuperarse.

En el gran juego de la existencia muchos lo arriesgan todo y lo pierden todo—derivando hacia una bancarrota sin esperanza e irremediable. Esa es una palabra solemne—una verdad terrible—¡el pasado irreparable!

La muerte disipará muchas "visiones de hadas" que nos han seducido y encantado. La muerte barrerá muchas "telarañas frágiles de la tierra" que hemos tejido laboriosamente—pobres cosas baratas a las que tantas veces nos hemos aferrado y agarrado!

Fuente y atribución

Autor original: John MacDuff

Título original: Thoughts for the Quiet Hour — Excerpts — 114

Fuente original: Grace Gems

Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de John MacDuff, publicado originalmente en Grace Gems.

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