Muchos cristianos pueden contemplar el pasado con placer, pero miran el presente con descontento. Recuerdan los días que pasaron en comunión con el Señor como los más dulces y mejores que han conocido; pero en cuanto al presente, está vestido con el lúgubre manto de la tiniebla y la tristeza. Antes vivían cerca de Jesús, pero ahora sienten que se han apartado de Él, y dicen: "¡Quién me diera ser como en los meses pasados!" Se quejan de que han perdido sus evidencias, o de que no tienen la paz de mente de antes, o de que no hallan gozo en los medios de gracia, o de que su conciencia no está tan tierna, o de que no tienen tanto celo por la gloria de Dios.
Las causas de este lamentable estado de cosas son múltiples. Puede provenir de un descuido comparativo en la oración, pues un aposento de oración descuidado es el comienzo de toda declive espiritual. O puede ser resultado de idolatría. El corazón ha estado ocupado en algo más que en Dios; los afectos se han puesto en las cosas de la tierra, en vez de en las cosas del cielo. Un Dios celoso no se contentará con un corazón dividido; Él debe ser amado primero y sobre todo. Retirará el resplandor de Su presencia de un corazón frío y errante. O la causa puede hallarse en la confianza en uno mismo y en la propia justicia. La soberbia obra en el corazón, y el yo es exaltado, en vez de postrarse humilde al pie de la cruz.
Cristiano, si ahora no eres como "en los meses pasados", no te conformes con desear el retorno de la antigua dicha, sino ve enseguida a buscar a tu Maestro y cuéntale tu triste estado. Pídele Su gracia y Su fortaleza para que te ayuden a caminar más de cerca de Él. Humíllate delante de Él, y Él te levantará y te dará nuevamente a disfrutar la luz de Su rostro. No te sientes a suspirar y lamentarte; mientras viva el amado Médico hay esperanza, sí, hay certeza de recuperación para los peores casos.
Fuente y atribución
Autor original: Charles Spurgeon
Título original: August 11 — Morning
Fuente original: Grace Gems
Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de Charles Spurgeon, publicado originalmente en Grace Gems.