La ciencia moderna explica muchos fenómenos que generaciones anteriores llamaban actos directos de Dios. Eso no reduce al Señor, sino que nos ayuda a ver con mayor asombro su sabiduría. La naturaleza no es neutra ni autónoma; es su obra, y aun sus fuerzas en la tierra y en el aire están colocadas por Él.
Durante un gran diluvio, muchas casas y cercas fueron arrastradas y apenas cabía una esperanza humana. Sin embargo, en medio de esa furia del agua, unas personas vieron una canastilla en la corriente y encontraron dentro a un bebé dormido en plena seguridad, como en brazos de su madre. Esa imagen no es sólo un relato bonito: revela que el Dios de los ríos y de los cielos cuida de los suyos en las peores tormentas.
Cuando la vida parece desbordarse y sentimos que todo se nos va, la conclusión correcta no es decir que Dios no existe, sino reconocer que su control no se rompe. Las leyes naturales siguen siendo reales, pero son el marco ordenado que Él mismo sostiene. Ninguna ola, por feroz que sea, escapa al gobierno de nuestro Padre.
Fuente y atribución
Autor original: J. R. Miller
Título original: Miller's Year Book - February 1
Fuente original: Grace Gems
Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de J. R. Miller, publicado originalmente en Grace Gems.