La expansión y perfección de las facultades intelectuales traerá consigo un ensanche y perfección del conocimiento, y este no es un elemento menor de la futura felicidad de los redimidos. Todo lo grato y santificador que habita en el alma del creyente tiene su base en cierto grado de conocimiento espiritual. La mente es el medio por el que se reciben las primeras comunicaciones del Espíritu. El conocimiento de nosotros mismos condujo al conocimiento de Cristo, y el conocimiento de Cristo fundó todo el gozo, la paz y la esperanza que el alma ha experimentado. Y a medida que crece nuestro conocimiento espiritual, al volverse la mente cada vez más instruida en la verdad divina, se incrementa de manera correspondiente la bendición que aporta el trato experimental con esa verdad.
Si esto es así aquí, ¿qué no será en el estado glorificado? ¿No juzgamos que aumentará grandemente la dicha y elevará la gloria de los santos en el cielo que, con su capacidad mental ensanchada y sus potencias intelectuales plenamente desarrolladas, podrán abarcar un campo más amplio de pensamiento? Que comprenderán un conocimiento mayor de Dios, y verán infinitamente más de su gloria y beberán infinitamente más hondo del amor de Cristo que el más excelso de los ángeles? Si en la actual escuela de Dios, a menudo escuela de profunda prueba, según avanzamos de verdad en verdad, conociendo más de Jesús y creciendo en el conocimiento de Dios, nos volvemos más santos y más dichosos, nuestra paz como un río y nuestra justicia como las ondas del mar, nuestra confianza en Dios fortaleciéndose y nuestros afectos adhiriéndose más al Salvador, ¿qué no será la gloria que se profundizará a nuestro alrededor cuando se retiren todos los actuales obstáculos a nuestro progreso en el conocimiento espiritual, y nuestras facultades, ya sin nubes ni trabas, desplieguen sus alas largo tiempo plegadas para recorrer un círculo infinito de inteligencia, conociendo así como somos conocidos?
No lo tengas, pues, ¡oh expectante del cielo!, como elemento menor de la gloria que te aguarda que tu gozo intelectual, perfecto en su naturaleza, vaya aumentando sin cesar en su grado. Entonces los justos resplandecerán como el sol en el reino de su Padre, y entonces conoceremos así como también somos conocidos.
Fuente y atribución
Autor original: Octavius Winslow
Título original: Evening Thoughts - June 7
Fuente original: Grace Gems
Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de Octavius Winslow, publicado originalmente en Grace Gems.