¡Suficiencia para todo en todas las cosas! ¡Creyente! Ciertamente estás «completamente equipado para toda buena obra». La gracia no es cosa escasa, repartida en porciones mezquinas. Es un tesoro glorioso que la llave de la oración siempre puede abrir, pero jamás puede vaciar. Es una fuente, llena, fluyente, ¡siempre fluyendo, desbordándose!
Observa estos tres TODOS en esta preciosa promesa. Es un eslabón triple en una cadena de oro, descendida desde el trono de la gracia por el Dios de la gracia. ¡«Toda gracia!» ¡«toda suficiencia!» en «todas las cosas!» ¡y todo esto para «abundar»! ¡Oh! ¡Precioso pensamiento! Mi necesidad no puede empobrecer ese tesoro inagotable de gracia. Miríadas cuelgan de él hora tras hora, sacando de él, y sin embargo no hay disminución. De esa plenitud nosotros también podemos todos recibir, «gracia sobre gracia».
Alma mía, ¿no te deleitas en contemplar esa gracia que todo lo abunda? Tu propia insuficiencia en todo, atendida por una «suficiencia divina en todas las cosas». Gracia en todas las circunstancias y situaciones, en todas las vicisitudes y cambios, en todas las variadas fases del ser del cristiano. Gracia en la luz del sol y en la tempestad; en la salud y en la enfermedad; en la vida y en la muerte. Gracia para el creyente anciano y para el creyente joven. Gracia para el creyente probado, para el creyente débil y para el creyente tentado. Gracia para el deber y gracia en el deber; gracia para llevar la copa gozosa con mano firme y gracia para beber la copa amarga con espíritu sin murmurar; gracia para que la prosperidad sea santificada y gracia para decir entre lágrimas: «¡Hágase tu voluntad!»
Fuente y atribución
Autor original: John MacDuff
Título original: ALL-SUFFICIENT GRACE
Fuente original: Grace Gems
Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de John MacDuff, publicado originalmente en Grace Gems.