Lecturas bíblicas diarias en la vida de Cristo

Cuando la ira esconde el espíritu del mal

Aprendamos a leer los mandamientos a la luz de la enseñanza del Señor, pues la ira y el desprecio contra un hermano quebrantan el mandamiento y revelan la raíz del mal que hay en el corazón.

Debemos aprender a leer los mandamientos con la luz de la explicación de nuestro Señor sobre ellos. Mientras el sexto mandamiento se interprete solo como el asesinato literal, la mayoría de la gente se las arregla bastante bien con él; no se siente perturbada en su conciencia por su violación. No hay muchos asesinos sueltos en nuestras escuelas dominicales e iglesias, ni viviendo en nuestros hogares.

Pero cuando oímos la interpretación de nuestro Señor de este mandamiento, y aprendemos que el sentido literal no agota su significado, que también lo quebrantamos cuando nos enojamos contra un hermano, ya no podemos estar tan seguros de nuestra inocencia. Es verdad, nunca hemos matado a nadie; pero ¿acaso nunca nos hemos enojado contra otro? En otra parte leemos: "El que aborrece a su hermano es un asesino". Esto no significa que el odio sea un crimen tan grave como el asesinato, sino que nace de la misma raíz y es de la misma naturaleza. El asesinato es solo la ira crecida del todo.

Las palabras del Maestro aquí deben considerarse con cuidado. Condenan toda ira contra otro, toda expresión de desprecio o menosprecio. La obediencia a este mandamiento que nuestro Señor requiere es un amor que no piensa el mal, no alimenta resentimientos, es paciente, amable, considerado, bondadoso y desinteresado.

Sin embargo, ¿no somos todos demasiado propensos a permitir que la pasión de la ira tome posesión de nuestros corazones? ¿No permitimos con demasiada frecuencia que las envidias, los celos y los pensamientos crueles y poco caritativos entren en nuestros corazones y aniden allí como aves malignas? Si recordáramos que el espíritu del asesinato está en todas estas emociones malas, seguramente no las alimentaríamos ni por un instante.

Ninguno de nosotros quiere llevar la "marca de asesino". La manera de mantener fuera tales sentimientos malos es ceder a todo impulso tierno y amoroso del Espíritu, es "vencer el mal con el bien".

Fuente y atribución

Autor original: J. R. Miller

Título original: Angry Without Cause

Fuente original: Grace Gems

Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de J. R. Miller, publicado originalmente en Grace Gems.

Comparte esta lectura