Algunos miran la promesa con ansiedad y solo ven el calendario. Dios les enseñó a sus hijos que la fe nace al aferrarse no al tiempo, sino a Su Palabra. Los patriarcas contemplaron siglos de silencio y desierto, y aun así aprendieron a descansar en la fidelidad de Dios. Del mismo modo, la promesa que hoy llevas, aunque se retrase, está anclada en el que no cambia. Él no escribe y olvida; Él dijo y cumplió.
Cuando sostienes tu esperanza en la promesa sin mirar a Jesús, la promesa se vuelve papel y pesa como carga. Cuando la miras en Cristo, la promesa se vuelve presencia. Él es la prueba viva de que el Padre no quiebra palabra alguna: su vida y su cruz certifican su verdad. El creyente que mira al Hijo atraviesa oscuridad y decepción sin perder el rumbo. Puede no entender el tiempo, pero sí al Dios de ese tiempo. Su fe descansa en Su Verbo encarnado y camina con certeza en medio de la espera.
Fuente y atribución
Autor original: Octavius Winslow
Título original: Morning Thoughts - May 26
Fuente original: Grace Gems
Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de Octavius Winslow, publicado originalmente en Grace Gems.