Palabras diarias para los peregrinos de Sion

Cuando la vara de Dios nos enseña quién es Él

Profesamos creer en un Dios todopoderoso y omnipresente, pero vivimos como ateos prácticos, hasta que la vara de la corrección nos enseña quién es el Señor.

Profesamos creer en un Dios Todopoderoso, Omnipresente y Omnisciente; y nos ofenderíamos mucho si alguien nos dijera: «No crees que Dios ve todo, que está presente en todas partes, que es un Jehová Todopoderoso»; casi pensaríamos que nos toma por ateos. Y, sin embargo, ateos prácticos demostramos ser cada día. Por ejemplo, profesamos creer que Dios ve todo, y con todo planeamos y maquinamos como si él no viera nada. Profesamos saber que Dios lo puede todo, y con todo estamos siempre urdiendo planes y trazando artimañas, como si él fuera como los dioses de los gentiles, mirando sin tomar parte. Profesamos creer que Dios está presente en todas partes para aliviar toda dificultad y sacar a su pueblo de toda prueba, y, sin embargo, cuando caemos en la dificultad y en la prueba, hablamos, pensamos y actuamos como si no existiera tal Dios omnipresente, que conoce las circunstancias del caso y puede extender su mano para sacarnos de ella.

Por eso el Señor se ve obligado, hablando con toda reverencia, a empujarnos a pruebas y aflicciones, porque somos tan ciegos y necios que no podemos aprender qué clase de Dios tenemos delante, hasta que llegamos experimentalmente a aquellos lugares de dificultad y prueba de los cuales sólo un Dios así puede libranos. Esta es una razón por la que el Señor hunde con frecuencia a su pueblo tan profundamente en el sentido del pecado: para mostrarles qué salvación tan admirable hay en la Persona, la sangre y la justicia del Señor Jesucristo. Por la misma razón caminan por escenas de tentación: para mostrarles qué Dios tan admirable en sus obras es al sacarlos de ellas.

Tales cuidados se ve obligado a tomar con nosotros; ¡tan malos discípulos, tan torpes criaturas somos! Para enseñarnos qué Dios es, qué Sumo Sacerdote tan misericordioso y compasivo; para abrir las altura, profundidad, longitud y anchura de su amor, se ve precisado a tratar a veces a su pueblo con aspereza y a manejarlo con rigor; ha de hacer gran uso de su vara, porque ve que «la necedad está tan ligada al corazón» de sus hijos, que nada sino la «vara de la corrección» repetida podrá «alejarla de ellos».

Fuente y atribución

Autor original: J. C. Philpot

Título original: March 15

Fuente original: Grace Gems

Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de J. C. Philpot, publicado originalmente en Grace Gems.

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