Mañana y noche

Cuando los poderes se levantan, Dios envía a Sus carpinteros

Dios siempre levanta los siervos necesarios en el momento justo: por cada cuerno que dispersa a Israel, Él dispone un carpintero que lo quebranta.

En la visión descrita en este capítulo, el profeta vio cuatro terribles cuernos. Empujaban de un lado y de otro, derribando a los más fuertes y a los más poderosos; y el profeta preguntó: «¿Qué son estos?». La respuesta fue: «Estos son los cuernos que dispersaron a Israel». Tenía ante sí una representación de aquellos poderes que habían oprimido a la iglesia de Dios. Eran cuatro cuernos, porque la iglesia es atacada desde todos los flancos.

Bien podía el profeta sentirse consternado; pero de pronto se presentaron ante él cuatro carpinteros. Preguntó: «¿Qué harán estos?». Estos son los hombres que Dios ha encontrado para quebrar esos cuernos en pedazos. Dios siempre hallará hombres para Su obra, y los hallará en el momento oportuno. El profeta no vio primero a los carpinteros cuando no había nada que hacer, sino primero los cuernos y después los carpinteros.

Además, el Señor encuentra suficientes hombres. No encontró tres carpinteros, sino cuatro; había cuatro cuernos, y debía haber cuatro obreros. Dios encuentra a los hombres adecuados: no cuatro hombres con plumas para escribir, ni cuatro arquitectos para trazar planos, sino cuatro carpinteros para realizar el trabajo rudo. Confíenlo así, ustedes que tiemblan por el arca de Dios: cuando los cuernos se vuelvan molestos, los carpinteros serán hallados. No necesitan inquietarse por la debilidad de la iglesia de Dios en ningún momento; puede estar creciendo en la oscuridad el valeroso reformador que sacudirá a las naciones. Crisóstomos pueden salir de nuestras escuelas para indigentes, y Agustinos de la más densa oscuridad de la pobreza londinense. El Señor sabe dónde encontrar a Sus siervos. Tiene emboscada una multitud de hombres valientes, y a Su palabra subirán a la batalla; «porque la batalla es del Señor», y Él se procurará la victoria. Permanezcamos fieles a Cristo, y Él, en el tiempo oportuno, levantará para nosotros una defensa, sea en el día de nuestra necesidad personal o en la temporada de peligro para Su Iglesia.

Fuente y atribución

Autor original: Charles Spurgeon

Título original: December 5 — Evening

Fuente original: Grace Gems

Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de Charles Spurgeon, publicado originalmente en Grace Gems.

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