Cuando los discípulos querían saber quién era el mayor, Jesús llamó a un niño y lo puso en medio de ellos. Un niño colocado en el centro suele enseñar grandes lecciones a los mayores. Cuando un bebé llega a un hogar, Dios lo coloca en medio de la familia como un maestro. Los padres creen que están formando a sus hijos, pero los hijos también los forman y enseñan a ellos.
Yo aprendí más del significado de la paternidad de Dios y de cómo Él siente hacia sus hijos en una semana después que el primer bebé llegó a mi hogar, que en todos los años anteriores por medio de maestros, libros y aun de la Biblia. La vida de cada niño es un libro cuyo página se voltea cada día. Los niños no son ángeles, pero traen del cielo a la tierra muchos fragmentos de hermosura. Su influencia en el hogar es una bendición: ablandan los corazones y cambian todo el sentido de la vida de sus padres. Ya no se vive para uno mismo; se comienza a vivir para los hijos. Ellos abren las cámaras del amor y entrenan a sus padres en paciencia, dulzura y desvelo. Mientras un niño pequeño está en un hogar, allÍ se levanta una escuela del cielo. ¡Triste es para los que la habitan si pierden la oportunidad de aprender lecciones tan benditas!
Fuente y atribución
Autor original: J. R. Miller
Título original: Miller's Year Book - August 18
Fuente original: Grace Gems
Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de J. R. Miller, publicado originalmente en Grace Gems.