Si queremos ser fuertes para servir y dar siempre lo mejor, debemos cultivar un espíritu gozoso. Ningún deber se urginge en la Biblia con más fervor que el deber del gozo cristiano. Claro que debemos asegurar primero que se trata del gozo del Señor. Hemos de sacar el agua de nuestra alegría de los manantiales de la salvación, y no de los charcos lodosos de la tierra. El gozo del Señor brota del corazón de Cristo.
Cuando tenemos este gozo, somos fuertes, porque la alegría nos inspira y nos llena de esperanza y de valor. Cuando podemos cantar en medio del trabajo o en medio del dolor, entonces tenemos la fuerza del Señor y no corremos peligro de ser vencidos.
Por eso, cuidemos cada día esa fuente de gozo que mana de la comunión con Cristo, y sirvámosle con un corazón agradecido y animoso.
Fuente y atribución
Autor original: J. R. Miller
Título original: Miller's Year Book - September 4
Fuente original: Grace Gems
Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de J. R. Miller, publicado originalmente en Grace Gems.