Un Tesoro Dorado para los Hijos de Dios

Da cuenta de tu mayordomía: rindiendo cuentas a Dios

Una oración de siervo que reconoce haber desperdiciado tiempo, bienes y facultades, pidiendo sabiduría para gobernar su casa y gracia para hacer siempre la voluntad de Dios.

"Da cuenta de tu mayordomía." Lucas 16:2

"Oh Señor, ¡cómo he desperdiciado mi tiempo, mis bienes y mis facultades! Perdóname por tu misericordia infinita; borra mi deuda con tu sangre; y concédeme que, en adelante, llevando diariamente buena cuenta y obrando con más prudencia, fidelidad y diligencia, mi rendición de cuentas no sea falsa al final. Pero presérvame también de toda inquietud innecesaria y haz que emprenda con alegría el negocio que me has asignado, anticipando tu misericordioso sostén en todas las dificultades y aflicciones. Enséñame, oh Señor, y dame sabiduría y gracia para gobernar mi casa y manejar todos mis asuntos rectamente. Sé Tú el principal Gobernador y Padre de mi familia; yo no quiero ser más que tu siervo; dirígeme solo en todo, para que no sufra ni cause ningún daño." Aquel que no discute con Dios —sino que se acusa a sí mismo como culpable en todo, aun en sus mejores obras, y huye a Cristo como su único refugio—, será justificado por Dios mediante la justicia de su amado Hijo. Siendo así adoptado por Dios, está pronto y dispuesto a ser gobernado y dirigido por Él en todo como un hijo. ¡Oh, por gracia para hacer siempre la voluntad de Dios, procurando su gloria!

Fuente y atribución

Autor original: Carl Heinrich von Bogatzky

Título original: A Golden Treasury for the Children of God — December 15

Fuente original: Grace Gems

Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de Carl Heinrich von Bogatzky, publicado originalmente en Grace Gems.

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