"Pero yo os digo que de toda palabra ociosa que hablen los hombres, de ella darán cuenta en el día del juicio." Mateo 12:36 [Véanse también Efesios 4:29, 5:4.]
Aquí se prohíben claramente toda conversación corrupta, todo charlar ocioso, toda plática necia y cuanto no sea conveniente y útil para edificación. Pero ¿quién cree de verdad el propósito y la verdad de estas terribles palabras? Ciertamente el mundo no las cree en absoluto: esto resulta evidente por esa práctica tan común y espantosa de injuriar, mentir, jurar, burlarse y proferir toda clase de inmundicia. Ni siquiera las personas religiosas creen ni consideran suficientemente estos importantes temas. ¡Cuántas palabras descuidadas, calumniadoras, ociosas e inútiles pronuncian de vez en cuando! Sé pues cuidadoso, lector mío, de sopesar cada palabra y de no menospreciar ninguna, pues tales aumentarán tu cuenta. Siempre que vayas a hablar, que la primera pregunta sea: "¿Es necesario hablar? ¿Tiende a la gloria de Dios? ¿Me aprovechará a mí o a otros?" Oh Señor, concede que jamás caiga de mis labios palabra ociosa. Siempre que haya de conversar con otros, dame gracia para conversar primero contigo en oración secreta. En toda compañía tenga Tu presencia delante de mis ojos; permíteme mirarte siempre como la persona principal del lugar, y recibir dirección de cuándo y qué he de hablar. Que Tu buen Espíritu me enseñe siempre y santifique todos mis pensamientos y palabras. ¡Oh, por gracia para honrar a Jesús con todo pensamiento, toda palabra y toda obra! ¡Oh, por gracia para tener siempre a la vista el gran día y el trono blanco!
Fuente y atribución
Autor original: Carl Heinrich von Bogatzky
Título original: A Golden Treasury for the Children of God — June 3
Fuente original: Grace Gems
Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de Carl Heinrich von Bogatzky, publicado originalmente en Grace Gems.