Paréceme ver en visión un desierto aullante, un gran y terrible erial, semejante al Sahara. No percibo nada en él que recre la vista; a mi alrededor me fatiga la vista de arena ardiente y árida, esparcida con diez mil esqueletos blanqueados de hombres desdichados que han expirado en angustia, habiendo perdido su camino en la despiadada tierra yerma. ¡Qué espectáculo tan espantoso! ¡Qué horror! Un mar de arena sin límite y sin oasis, un cementerio lúgubre para una raza desamparada.
Mas he aquí y admira: de repente, brotando de la arena abrasadora, veo una planta renombrada; y al crecer echa un brote, el brote se abre: es una rosa, y a su lado un lirio inclina su modesta cabeza; y, ¡milagro de milagros! Al difundirse la fragancia de esas flores, el desierto se transforma en un campo fértil, y todo en torno florece sobremanera; la gloria del Líbano le es dada, la excelencia del Carmelo y de Sarón. No lo llames Sahara, llámalo Paraíso. No hables más de él como el valle de sombra de muerte, pues donde yacían los esqueletos blanqueándose al sol, he aquí que se proclama una resurrección, y surgen los muertos, un ejército poderoso, lleno de vida inmortal.
Jesús es esa planta renombrada, y su presencia hace nuevas todas las cosas. Y no es menor el milagro en la salvación de cada uno. Allá veo, querido lector, que fuiste echado fuera, un niño no deseado, sin fajas, sin lavar, manchado con tu propia sangre, dejado como comida para las bestias de presa. Pero he aquí, una joya ha sido arrojada en tu seno por una mano divina, y por amor a ella has sido objeto de piedad y cuidado de la providencia divina; eres lavado y limpiado de tu inmundicia, eres adoptado en la familia del cielo, el sello hermoso del amor está sobre tu frente, y el anillo de fidelidad está en tu mano; eres ahora un príncipe para con Dios, aunque antes un huérfano, echado fuera. ¡Oh, aprecia sobremanera el poder y la gracia sin igual que cambia los desiertos en jardines, y hace que el corazón estéril cante de gozo!
Fuente y atribución
Autor original: Charles Spurgeon
Título original: June 1 — Evening
Fuente original: Grace Gems
Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de Charles Spurgeon, publicado originalmente en Grace Gems.