El año devocional de Miller

Despedidas que quizá no se repiten

Una despedida parece simple hasta que Dios permite que no haya regreso; por eso hay que partir con amor y regresar con gratitud.

José partía con buen ánimo y nadie en su casa podía imaginar que aquel adiós era el inicio de una separación de veinte años. Era una tarea cotidiana, nada dramática, pero la vida cambió para siempre sin que nadie lo supiera. Esa es una de las tragedias silenciosas del tiempo: lo ordinario siempre puede tornarse definitivo.

Por eso cada vez que abrazamos o dejamos una persona amada, conviene hacerlo con presencia y ternura. No sabemos cuánto durará nuestra oportunidad de volver a mirar su rostro, ojalá nunca se acabe. El amor maduro se expresa en una despedida atenta, incluso en lo breve.

Este principio no nace del miedo, sino de una espiritualidad de gratitud. Si todo es don de Dios, nuestras relaciones merecen cuidado diario, palabras de reconciliación y paz. No hay mejor testimonio cristiano que tratar a los demás como si cada encuentro pudiera ser el último bendecido.

Fuente y atribución

Autor original: J. R. Miller

Título original: Miller's Year Book - February 5

Fuente original: Grace Gems

Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de J. R. Miller, publicado originalmente en Grace Gems.

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