Las vigilias matutinas

Despertar como peregrinos rumbo a la patria celestial

Cada amanecer recuerda que este mundo no es nuestro descanso. El Señor da gracia para vivir como peregrino, deseando una patria mejor y caminando con Jesús en fidelidad.

Cada mañana, oh Dios, en la abundancia de tus misericordias, me permites acercarme al escabel de tu trono. Soy un día más cerca de la muerte; que también sea un día más cerca de ti. Al despuntar el alba, hazme oír el llamamiento del peregrino: «Levántate, porque este no es tu reposo». Antes de juntarme con el mundo, concédeme sentir que no soy de él, sino nacido de lo alto y para lo alto, y que mi clamor sea: «Deseo una patria mejor».

Te bendigo por la rica provisión con que has dispuesto mi camino por el desierto: por tus misericordias temporales, providenciales y espirituales. Prohíbe que los muchos dones de tu amor me aparten de ti, el dador generoso, ni borren la impresión de que soy extranjero y peregrino contigo y con mis padres. Haz que use el mundo sin abusar de él. Por la disciplina variada de tu providencia, que me haga sentir que todas mis fuentes están en ti.

Que las fascinaciones del mundo pierdan fuerza: que el pecado sea más odiado, la santidad más amada, el cielo más real y Dios sea el gozo soberano de mi alma. Conduce mi peregrinación, y al ser apartado de todo apoyo de criatura y de refugio terrenal, que Jesús sea el báculo y soporte de mi marcha. Cuando el mundo sea brillante, que pueda descansar en Él y buscar que santifique mi prosperidad; cuando el camino sea oscuro y el desierto esté árido, que santifique mi adversidad.

Cuando los amigos sean retirados, deseo sentir que me queda Uno más fiel que todo amigo terrenal; y cuando llegue la muerte y cese la guerra del peregrino, apoyado confiadamente en ese mismo brazo, pueda entrar en el reposo del peregrino.

Oh Salvador adorable, tú que fuiste Tú mismo un peregrino, solitario, cansado, sin hogar y afligido, que muchas veces no tuviste brazo en que apoyarte ni voz para animarte, mira con compasión al peregrino de hoy.

Fuente y atribución

Autor original: John MacDuff

Título original: FOR A PILGRIM SPIRIT

Fuente original: Grace Gems

Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de John MacDuff, publicado originalmente en Grace Gems.

Comparte esta lectura