"Que no os conturbéis fácilmente." 2 Tesalonicenses 2:2
"Me propuse no saber entre vosotros cosa alguna sino a Jesucristo, y a éste crucificado." 1 Corintios 2:2
"En quien están escondidos todos los tesoros de la sabiduría y del conocimiento." Colosenses 2:3
Oh mi bendito Salvador, capacítame para descansar humilde y tranquilamente en ti, evitando toda novedad que pueda engendrar presunción, distraer mis pensamientos y hacer que mi corazón se aparte de ti. Quien ha probado la dulzura de tu Palabra se satisfará con ella; y mejor es progresar en la vida de fe y en el poder de la piedad, que en palabras, formas y profesiones nuevas. ¡Que el Señor me vivifique con las verdades que han sido establecidas desde antiguo y humille mi corazón para siempre, a fin de que pueda recibirlas mejor y perseverar en lo que he oído desde el principio! La novedad suele ser la ruina de las almas y siempre está calculada para inquietarlas y distraerlas. Bastante trabajo es para el manso y tranquilo mantenerse dentro de los límites divinamente prescritos y centrarse efectivamente en Dios. ¿Cómo pueden gozar de verdadero reposo quienes, por una vana curiosidad de saberlo todo, anhelan continuamente oír doctrinas nuevas? Señor, sálvame de esta fluctuación mental, y hazme resuelto a no saber nada sino a Jesucristo, y a éste crucificado. Alma mía, deja que la palabra de Dios sea tu única guía y regla, y guárdate de "aquí está" y "allá está".
Fuente y atribución
Autor original: Carl Heinrich von Bogatzky
Título original: A Golden Treasury for the Children of God — September 22
Fuente original: Grace Gems
Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de Carl Heinrich von Bogatzky, publicado originalmente en Grace Gems.