«He aquí que yo la atraeré, la llevaré al desierto, y le hablaré consolación a su corazón.» Oseas 2:14
«Ven, amado mío, salgamos al campo; moremos en las aldeas.» Cantares 7:11
Señor, este mundo no es para mí más que un desierto, un lugar de tribulación, donde, sacudido de aquí para allá, no hallo reposo; pero, cuando levanto mi corazón y busco la paz en Ti, soy sostenido y consolado. Concédeme que así sea fortalecido para lo porvenir, siempre que esté perplejo sobre qué camino tomar. Que yo crea firmemente que Tú eres un auxilio presente en la angustia, que eres capaz y dispuesto a sostenerme bajo todas las aflicciones externas, hasta que llegue a salvo al reposo dispuesto para el pueblo de Dios. Y dame fortaleza para soportar todo lo que Tú traigas sobre mí, y para aprovechar todas las dispensaciones probadoras de tu providencia. Atráeme con frecuencia del mundo al trato secreto contigo, y habla palabras de consuelo y paz a mi corazón atribulado. Que mis visitas a Ti sean frecuentes, conscientes y refrigeradoras, como las del comerciante cansado y agotado, que deja la ciudad para visitar al objeto de su amor en su tranquila y hermosa residencia campestre.
Fuente y atribución
Autor original: Carl Heinrich von Bogatzky
Título original: A Golden Treasury for the Children of God — June 13
Fuente original: Grace Gems
Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de Carl Heinrich von Bogatzky, publicado originalmente en Grace Gems.