Perlas de Spurgeon

Dios construye su templo con piedras imperfectas

Dios edifica su templo celestial no con las piedras más nobles, sino con pecadores rescatados del lodo por su gracia, para convertirlos en perlas que brillen para siempre en su amor inmutable.

Dios se construye en el Cielo un palacio de piedras vivas: ¿De dónde las sacó? ¿Acaso fue a las canteras de París? ¿Ha hecho brotar el mármol más rico y más puro de las canteras de la perfección? No, santos, mirad «el hoyo de la fosa de donde fuisteis cavados, y a la roca de donde fuisteis cortados.» Estabais llenos de pecado; lejos de ser piedras blancas de pureza, erais negras de contaminación, al parecer del todo inadecuadas para ser piedras en el templo espiritual, que habría de ser la morada del Altísimo. Y, sin embargo, os escogió para que fueseis trofeos de su gracia y de su poder para salvar.

Cuando Salomón se edificó un palacio, lo construyó de cedro; pero cuando Dios se edificó una morada para siempre, no derribó los cedros majestuosos, sino que habitó en una zarza, y la ha conservado como su memorial para siempre: «El Dios que habita en la zarza.» Los orfebres hacen formas exquisitas con material precioso; modelan el brazalete y el anillo con oro: —Dios hace sus cosas preciosas de material vil; y de los guijarros negros de los arroyos contaminantes ha tomado piedras, que ha engastado en el anillo de oro de su amor inmutable, para hacer de ellas perlas que Brillarán en su dedo para siempre.

No ha seleccionado a los mejores, sino aparentemente a los peores de los hombres, para que sean los monumentos de su gracia; y cuando quiso tener en el Cielo un coro que con lenguas armoniosas cantase sus alabanzas, un coro que para siempre entonara aleluyas más fuertes que el estruendo de muchas aguas, y semejante a grandes truenos, no envió a la Misericordia a buscar a los cantores de la tierra y a escogernos de entre los de las voces más dulces: dijo: «Ve, Misericordia, y halla a los mudos, y toca sus labios, y hazlos cantar. Las lenguas vírgenes que nunca antes cantaron mi alabanza, que hasta ahora han estado calladas, irrumpirán en arrebatos sublimes, y ellas conducirán el canto; aun los ángeles sólo asistirán desde atrás, y recogerán las notas de los labios de los que un día fueron mudos.» «La lengua del mudo cantará» las alabanzas de Dios en adelante en el Cielo.

Fuente y atribución

Autor original: Charles Spurgeon

Título original: Spurgeon Gems — Unlikely Choices

Fuente original: Grace Gems

Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de Charles Spurgeon, publicado originalmente en Grace Gems.

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