Dios es ETERNO, lo cual significa que antecede al tiempo y es totalmente independiente de él. El tiempo comenzó en Él, y en Él terminará. No rinde tributo al tiempo, y de él no sufre cambio alguno.
Dios es INMUTABLE, lo cual significa que nunca ha cambiado y nunca puede cambiar en la más mínima medida. Para cambiar necesitaría ir de mejor a peor, o de peor a mejor. No puede hacer ni lo uno ni lo otro, pues siendo perfecto no puede volverse más perfecto; y si llegara a ser menos perfecto, sería menos que Dios. No tiene pasado, ni tiene futuro.
Dios es OMNISCIENTE, lo cual significa que conoce en un solo acto libre y sin esfuerzo toda la materia, todos los pensamientos, todas las relaciones, todos los acontecimientos. Decir que Dios es omnisciente es decir que posee un conocimiento perfecto y, por tanto, no tiene necesidad de aprender. Pero es más: es decir que Dios nunca ha aprendido y no puede aprender. Dios ES, y ninguno de los términos limitantes y calificativos que se usan de las criaturas puede aplicarse a Él.
Fuente y atribución
Autor original: A. W. Tozer
Título original: Treasures from A. W. Tozer — 242
Fuente original: Grace Gems
Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de A. W. Tozer, publicado originalmente en Grace Gems.