Cuando los reproches se levantan desde el pasado, la conciencia o la voz del mundo, es fácil pensar que Dios nos mira con distancia. Sin embargo, el mensaje de esperanza dice algo distinto: en su carácter de amor, Dios calla lo que no puede reparar porque él mismo se ha hecho cargo de nuestra culpa. El silencio de Dios no es indiferencia; es la autoridad de una misericordia que venció al pecado y la condena que nos ahogaba.
Jesús, al escribir en la arena frente a los acusadores de una hermana, mostró que su justicia estaba resuelta en la gracia. Hoy, cuando la vergüenza del pasado o el juicio del otro nos hieran, podemos descansar en ese silencio. No significa aprobar el mal; significa dejar que el evangelio suplante nuestras voces y nos devuelva a la vida de los hijos amados, donde no reina la condena sino la comunión.
Fuente y atribución
Autor original: Octavius Winslow
Título original: Morning Thoughts - February 8
Fuente original: Grace Gems
Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de Octavius Winslow, publicado originalmente en Grace Gems.