En el templo, donde Pablo debería haber estado protegido como en un lugar seguro, fue atacado violentamente. Falsamente lo acusaron de mala doctrina y mala práctica contra las ceremonias mosaicas. No es cosa nueva que quienes proceden con honestidad y actúan con rectitud tengan cosas imputadas a su cargo que no conocen ni jamás pensaron. Es común que los sabios y los buenos sean acusados por gente maliciosa de aquello mismo con lo que pensaban haberlos complacido. Dios a menudo hace de aquellos una protección para su pueblo, que no sienten afecto por ellos, sino solo compasión por los que sufren y consideración por la paz pública. Y aquí ved cuántas nociones falsas y equivocadas de la gente buena y de los buenos ministros muchos se forman. Pero Dios intercede oportunamente para la seguridad de sus siervos, frente a hombres malvados e irrazonables; y les da oportunidades para hablar por sí mismos, para abogar por el Redentor y para difundir su glorioso evangelio.
Capítulo 22
El relato de Pablo sobre su conversión
Fuente y atribución
Autor original: Religious Tract Society
Título original: Devotional and Practical Commentary — Acts 21:27-40
Fuente original: Grace Gems
Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de Religious Tract Society, publicado originalmente en Grace Gems.