Palabras de consuelo divino

Dios llena de agua las zanjas que cavamos con fe

El poder es de Dios, pero los medios son nuestros. Cavamos zanjas en el valle de la oración, la Palabra y la aflicción, y Dios las llena con el agua viva de su Espíritu según nuestra fe.

El cristiano necesita no poca inteligencia y destreza espiritual para equilibrar con acierto los medios y la bendición: la parte que le corresponde a él y la parte que corresponde a Dios. La Palabra de Dios en ninguna parte fomenta un espíritu de inactividad y pereza. No hemos de cruzarnos de brazos y no hacer nada. Por eso el Señor ha designado graciosamente los variados medios para nuestro uso. No olvidemos que los medios están tan ordenados como el fin, y que si los descuidamos con descaro no tenemos derecho a esperar la bendición divina. El poder divino no excluye ni dispensa el empleo del humano.

En la realización de sus maravillosos milagros, Cristo, por así decirlo, se situaba en un extremo y el hombre en el otro. En la resurrección de Lázaro, «Jesús dijo: Quitad la piedra.» El hombre tenía parte en aquel milagro: debía quitar la piedra que cubría al muerto. Se nos enseña que el poder es suyo, pero los medios son nuestros. Es del hombre cavar el pozo y preparar las zanjas; es de Dios llenarlas con el agua viva de su Espíritu.

En primer lugar debe estar el ojo fijado sencilla y únicamente en Jesús. Cavamos la «zanja» en el valle de la oración. La comunión con Dios, siendo la ocupación más elevante, es al mismo tiempo la más humillante. Cuando en la confesión del pecado y el abatimiento de nosotros mismos venimos a Dios mirando a Jesús, ¡qué canal preparamos para la lluvia de su gracia! Ora, ora, ora, y tu alma nunca carecerá del rocío del Espíritu de Dios. No omitas el valle de la aflicción y la prueba, donde a menudo se cavan las zanjas más hondas y fluyen las más ricas bendiciones. Pide mucho, cree mucho, espera mucho, y te será hecho según tu fe: «Ensancha tu boca, y yo la llenaré.»

Fuente y atribución

Autor original: Octavius Winslow

Título original: THE HUMAN MEANS

Fuente original: Grace Gems

Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de Octavius Winslow, publicado originalmente en Grace Gems.

Comparte esta lectura